Tras los años marcados por la pandemia, el cliente buscaba una campaña que apelara a la emoción colectiva y recuperara el valor de las reuniones, los abrazos y las celebraciones que quedaron en pausa.
“Celebraciones Pendientes” parte de un insight emocional universal: todos tenemos algo que no pudimos celebrar. Un cumpleaños, una boda, un reencuentro o simplemente una comida en familia. La campaña invita a recuperar esos momentos postergados, sin importar el cuándo, sino el con quién.
A través de un spot principal, cuñas de radio, acciones en prensa escrita y una campaña de activaciones en redes sociales con concursos y promociones, se construyó una narrativa cálida y cercana que pone en valor lo cotidiano como algo digno de celebración.
Desarrollé la línea gráfica de la campaña bajo la visión de un director de arte superior, asegurando que el universo visual reflejara la emoción y cercanía del concepto. Además, dirigí al equipo de postproducción, coordinando tiempos, flujos de trabajo y entregas, y participé directamente en la creación de animaciones y en parte de la edición final de las piezas audiovisuales.